Con cinco años fui a vivir a Villa Ortúzar, allá por los años 30. Y en esa casa de Triunvirato casi esquina Plaza residí durante tres décadas. Ella fue testigo de momentos amargos y de alegrías, de esperanzas y fracasos. Allí jugué, crecí, estudié y me hice hombre.
Recuerdo vívidamente esas dos calles. Fueron el centro de mi niñez. Eran, en la práctica, una extensión de mi casa. Allí me reuníamos con mis amigos y compartíamos juegos y confidencias, júbilos y congojas. Cada vereda era un mojón: aquí jugábamos a las bolitas, a una vereda por medio lo hacíamos a las figuritas, allí estaba la piedra de las escondidas, y en aquel cordón nos sentábamos para comentar sobre el fútbol de los domingos...
Nos conocíamos todos. Cada vecino tenía un nombre, una cara y alguna anécdota o recuerdo que lo vinculara. Éramos casi una familia. Todos sabíamos que, llegado el momento, podíamos contar con la ayuda del otro.
El barrio cambió, así como cambiamos nosotros. Ya casi no hay casas tipo “chorizo”, el olor de los jazmines lo reemplaza el de los gases de un motor y en la calle no hay "purretes" jugando..
Los niños vecinos son sólo eso, vecinos, no compañeros de juegos y mucho menos amigos. Ahora los pequeños viven más aislados en su atrapante mundo tecnológico en el que, para comunicarse con los demás, no hace falta salir a la calle o tocar el timbre de una casa. Sólo se utilizan los mensajes de texto o el chateo, recursos que habitualmente manejan con gran habilidad.
Otro barrio, más triste, más frío, reemplazó al de nuestra niñez. Éste, que añoro hondamente, es el que, con algunos antiguos vecinos villaortucenses, queremos recordar en estas sencillas páginas.
Para plasmar ese objetivo, Norma Casalnuovo, que fue una entusiasta colaboradora desde los inicios del trabajo, Raúl J. Giménez, Carlos Santos, Juan Carlos Fleita, Norberto Arrieta, Mario A. Albasini, Marta Bravo, Héctor Gelmi, el "Bebe" Castro, Norberto Arrieta, Fernando Usatinsky, Sergio Cosso, Silvia Oural, Carlos A. Nápoli unieron sus nostalgias a las mías, y me acompañan en este regreso a los jubilosos años de la niñez....
Tercera actualización, octubre,2011
Tenemos la esperanza de volver a hacerlo.
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